Nerea D. P.
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Hablar del Colegio San Antonio de Padua es hablar de un centro que no sólo busca conseguir a diario la calidad educativa o la educación en valores cristianos y franciscanos. No sólo le avalan años de experiencia, frailes que realizan un trabajo incansable e incesante o profesores que cuentan con una gran formación académica. Sus instalaciones son una pasada, el entorno fuera del caos del centro de la ciudad es un punto que suma a favor y ni qué decir tiene que nunca hay problemas de aparcamiento y la seguridad que hay a la hora de las entradas y salidas es muy positiva. Cuentan con un servicio de transporte muy económico, con monitores muy competentes y llevado a cabo por una empresa muy fiable, con mucha experiencia y solera en nuestra ciudad. También tienen servicio de comedor escolar con una comida de calidad, muy variada y con un personal que hace un trabajazo con nuestros niños. Pero todo ello podría deciroslo cualquiera a quien le preguntéis por este centro.
Yo quiero contar mi experiencia por si a algún padre puede venirle bien.
Hace 4 años buscaba colegio para mi hija mayor y tras varios meses de búsqueda y recopilación de información, tomamos la gran decisión de elegir este colegio para ella.
Los padres partimos de la incertidumbre de tomar una decisión tan importante para la vida de nuestros hijos pero a día de hoy no puedo estar más contenta y por haber apostado por este centro, en el que actualmente se encuentran mis tres hijos.
La guardería se centra en el método Montessori, el cuál me sorprendió gratamente cuando mi hijo pequeño pasó por ella pero si algo cabe resaltar, sin lugar a dudas, es la labor que hacen las profesoras de la guarde con nuestros peques y con los padres. Es increíble vivir cómo diariamente les guían y enseñan, cómo se hacen querer y lo que ayudan a todas las familias a disipar cualquier miedo o inseguridad con su calided y cercanía.
La etapa de infantil, en la que se encuentran dos de mis hijos, sienta las bases de su educación integral y sus magníficas maestras no sólo promueven sus habilidades cognitivas, lingüísticas, sociales o emocionales, les acompañan día a día en su desarrollo pacientemente, con una pasión por la enseñanza digna de admirar, conocen a cada uno de sus alumnos, tienen un manejo excelente del grupo, son cercanas y siempre dispuestas a colaborar con las familias. Te alegra el alma la huella que dejan en los peques para siempre.
En la etapa de primaria tengo a mi hija mayor. Los maestros construyen un ambiente de protección, autonomía, trabajo en equipo y desarrollo que es espectacular. Son comunicativos, enseñan desde el amor, son flexibles y transmiten la disciplina basada en el afecto.
A menudo se puede escuchar cómo los alumnos de ESO hablan de su paso por esta etapa tan crucial en sus vidas que está acompañada de unos profesores que no sólo buscan la excelencia académica sino que también les escuchan, se preocupan por ellos y sus intereses con apertura mental y mucho cariño.
En cuanto al bachillerato, más allá de los conocimientos académicos y la competencia emprendedora (algo en lo que el San Antonio es pionero a lo largo de todas sus etapas), los alumnos consolidan su madurez en un entorno de respeto, con unos profesores que les orientan, siguiendo métodos de motivación muy novedosos e incluso a menudo puedes verles con sus alumnos en la cafetería (sí porque este centro también es el único de la ciudad que tiene cafetería propia con un ambiente hogareño, a disposición de toda la comunidad educativa y todo aquel que se acerque al centro),ofreciéndoles su ayuda resolviendo sus dudas durante los recreos o incluso fuera del horario escolar.
Por último, el colegio también es conocido por contar con la residencia de estudiantes académico deportiva exclusiva para jugadores de baloncesto del San Antonio Cáceres Basket. El baloncesto es uno de los pilares del centro y promueve el deporte y todos los valores que él desarrolla en nuestros hijos, los míos sin duda están encantados.
En resumen, somos una GRAN FAMILIA de la que no te arrepientes nunca de formar parte.